El blanqueamiento de la piel en África no es un fenómeno nuevo en el ámbito de la belleza. La práctica tiene sus raíces en el comercio transatlántico de esclavos y continuó durante la colonización europea de las naciones africanas.
El blanqueamiento de la piel y el uso de sustancias peligrosas y potentes se han relacionado con una serie de efectos adversos, desde enfermedades de la piel hasta problemas sistémicos graves como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades renales, hasta convertirse en un problema de salud pública.



