¿Cómo se ha convertido China en un actor imprescindible para entender el África actual?
🇨🇳 China ya es el mayor inversor en infraestructuras de África, superando a Estados Unidos y a la Unión Europea juntos. Pekín ha logrado posicionarse en el continente.
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En los últimos años, China no solo ha ampliado su presencia en África, sino que la ha transformado, convirtiéndola en una de las relaciones económicas y políticas más influyentes del continente. China se mantiene como el mayor socio comercial de África por 15 años consecutivos, una posición que no se explica únicamente por la construcción de infraestructuras o por la llegada de empresas estatales chinas, sino por una firme estrategia que ha ido influyendo en casi todos los sectores. Las cifras lo dejan claro. Según datos publicados por la Administración General de Aduanas de China, el comercio entre China y África alcanzó los 295.560 millones de dólares en 2024, creciendo un 4,8% en comparación con 2023 y consolidando una tendencia que no muestra señales de calma. Esta combinación de inversión, diplomacia y presencia económica ha convertido a Pekín en un actor imprescindible para entender no sólo cómo se mueve la política africana, sino también las fuerzas que están moldeando el futuro del continente.
La presencia actual de China en África empezó a tomar forma a principios de los años 2000 cuando Pekín lanzó la estrategia “Going Out”, un plan que animaba a sus empresas a invertir fuera del país y a asegurar recursos naturales y posiciones estratégicas en el exterior. Con esta estrategia, China no solo buscaba expandir su economía, sino también proteger sus intereses en el continente y reforzar su imagen como un “socio diferente”, combinando inversión, diplomacia y herramientas de soft power. Esta decisión política provocó que China pasara de ser un simple exportador a convertirse en un inversor directo con ambiciones globales, abriendo la puerta a una relación mucho más profunda con el continente africano.




